Lucienne Bréval como Carmen (1908, óleo sobre lienzo)

Carmen es una mujer hermosa e inteligente que seduce a un soldado. Él, lleno de celos, perderá la cabeza al sentirse humillado y traicionado. Al final José matará a Carmen por el desprecio que ella le profesa.

En la ópera la teatralidad no está al servicio de la música sino que juega un rol sustancial, por ello la ópera es un género dramático por excelencia.

En el cuadro Lucienne Bréval como Carmen (1908, óleo sobre lienzo) del pintor español Ignacio Zuloaga (Eibar 1870-1945 Madrid), la teatralidad es el personaje principal.

En esta obra la luz corre de abajo hacia arriba, lo que tiene un efecto de misterio en la mujer que aparece esbozando una ligera sonrisa, tal vez con un toque siniestro o como un recurso para exaltar la teatralidad. Esta sonrisa a su vez, es un juego con el espectador, una seducción propia del personaje que intenta establecer como parte de su personalidad.

Si pensamos en el personaje de Carmen, de la ópera del músico francés Bizet,  esta connotación toma todo sentido, pues la gitana se decide por el torero Escamillo y desprecia al soldado José que ha dejado todo por ella.

 

Esta historia la conoce Zuloaga lo que hace que juegue con la luz y la sombra en la pintura para generar esta sensación, sin que sea necesario conocer la ópera. Es decir, el cuadro adquiere una historia propia.

Para el pintor el acomodo de los elementos hará que se refuerce el dramatismo de la pintura y por eso pone énfasis en ellos, desde el jarrón en la mesa hasta el decorado de la parte posterior, y sobre todo en la vestimenta que porta Carmen, que no tenemos la certeza de que sean elementos estrictamente españoles, no obstante, así lo representan aunque existe un coqueteo explícito con los elementos japoneses que se muestran en la vestimenta que porta la cantante de ópera Lucienne Bréval.

Sin embargo, el componente principal en esta obra es la mirada de la soprano. En este caso Lucienne, amiga de Ignacio Zuloaga, recurre al pintor para que la ayude a entender a este personaje español y posa como Carmen para el cuadro.

Como parte de la obra están un par de hombres sentados al fondo. Es interesante que el manejo de la luz de abajo hacia arriba también pese sobre ellos, aunque no estén interactuando con la protagonista, esto es un símbolo de la importancia de la luz como manejo escénico, es esa sensación que transmite al espectador de estar en el teatro.

Ignacio Zuloaga fue un pintor influenciado por la oscuridad de la Generación del 98´, a quien se le acusa de pintar personajes clichés de la España conocida como “oscura” y por haber apoyado el franquismo, sin embargo, su obra puede ser juzgada por sí misma, y en el valor que tiene el manejo de los elementos que utiliza, así como los retratos donde logró capturar a las personas que pintaba a través de la búsqueda del personaje mismo, es decir, la captación psicológica; uno de sus principales talentos.

 

 

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